10 habilidades de un buen organizador de eventos

El perfil del organizador de eventos es muy concreto y a la vez, muy difícil de definir. La calidad de un buen organizador de eventos no se basa tanto en los conocimientos y estudios previos, como en la experiencia adquirida y las habilidades profesionales y personales con las que cuenta.

La gestión con proveedores, el trato con el cliente o el hecho de estar pendiente de cada detalle no es algo que se pueda enseñar en un curso o una formación. Por ello, a continuación destacamos algunas de las habilidades que creemos que son indispensables para un organizador de eventos.

 

10 HABILIDADES DE BUEN ORGANIZADOR DE EVENTOS

1. Gestión del estrés

 ¡El gran aliado del organizador de eventos! Una buena organización previa y llevar el control total de todo el evento ayuda a disminuir el estrés, pero siempre, siempre, siempre hay que estar preparados para cualquier cambio o giro inesperado que hará que aumente el estrés. Una buena gestión del mismo y no ceder ante la presión hará que, a pesar de cualquier contratiempo,  cada evento sea un éxito. 

2. Dominar idiomas

El hecho de tener que organizar un evento en diferentes destinos o tener contacto con clientes tanto a nivel nacional como internacional, no puede suponer un problema para el desarrollo del mismo. Es imprescindible poder tener una comunicación fluida y sin problemas tanto con proveedores como con clientes durante toda la organización del evento.

3. Buena gestión del tiempo

¡El tiempo es oro! Y por ello, cada minuto cuenta, y más en un organizador de eventos. A medida que avanza la organización, empiezan a surgir los pequeños cambios e imprevistos a los que tenemos que prestar especial atención. Una correcta gestión del tiempo, hará que se puedan solventar de la mejor manera estos detalles sin perder el ritmo de la organización del evento.

4. Capacidad de organización

Todos los eventos, desde los más sencillos hasta los más complejos, necesitan una buena organización. Cualquier tipo de evento cuenta con innumerables partidas que hay que tener en cuenta y prestar atención desde el principio hasta el fin del mismo. Por ello, es imprescindible contar con una persona muy organizada y ordenada en cada pequeño paso de la organización, para poder gestionar todas las partidas sin problema ni margen de error.

5. Creatividad y flexibilidad

Ambas son habilidades imprescindibles tanto en la presentación del proyecto, durante el proceso de organización y producción, como el día del evento. Contar con un equipo polivalente, que pueda solucionar cualquier cambio o imprevisto con flexibilidad y tranquilidad, es un ‘must’ para nuestros clientes.

6. Capacidad de improvisación

Es imprescindible llevar el control absoluto de todo el evento, junto con un plan B o posibles soluciones para cambios que puedan surgir de última hora. Aún así, a pesar de llevar la organización perfecta del evento, hay cosas que no podemos controlar y debemos tener en cuenta que siempre pueden surgir pequeños imprevistos que descuadren toda nuestra organización, y por ello, es imprescindible poder improvisar, cambiar y adaptar cualquier aspecto del evento, con seguridad y profesionalidad.

7. Dar importancia a los pequeños detalles

Contar con una persona observadora que se fija y da importancia a los pequeños detalles es imprescindible en cualquier evento: la música durante la entrada de los asistentes, detalles en la decoración, una señalítica bien puesta… ¡Cualquier detalle importa!

8. Excelente trato al cliente

Una persona empática, que entienda al cliente y que sepa ayudarle y guiarle en todo momento. Tan importante es presentar una buena y original propuesta del evento, como contar con un buen trato con el cliente en todo momento, para que quede satisfecho tanto con el proceso de organización como con el propio evento.

9. Habilidades comunicativas y comerciales

Tan importante es idear un gran proyecto, como saber transmitirlo tanto a clientes como proveedores. Contar con habilidades comunicativas y comerciales facilitará la gestión del evento y la comunicación y negociación entre todos los implicados en el mismo. 

10. Pasión por los eventos

En un mundo tan complejo como el de los eventos, necesitamos ofrecer un valor añadido a nuestros clientes. Saber transmitir la pasión e ilusión por nuestro trabajo marcará la diferencia y se reflejará en el propio evento.

 

Hasta aquí las 10 habilidades que consideramos más importantes para un buen organizador de eventos. 

Y vosotros, ¿qué habilidades creéis que son imprescindibles?

 

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